¿Es cierto que el apellido del padre dejará de tener preferencia en España a partir del 30 de junio?

Andamos de vuelta con el tema de los apellidos, y es que si bien vimos en nuestro artículo anterior que desde el año 1999 el apellido paterno no tiene preferencia por defecto respecto del materno sino que los progenitores deciden el orden de común acuerdo, hoy día 31 de mayo han saltado al candelero numerosas noticias en los diversos portales de Internet (que se copian unos de otros, arrastrando inexactitudes como en un teléfono roto) proclamando que es el próximo 30 de junio cuando el apellido deja de tener preferencia en España. Pero, ¿será así?

La prevalencia general del apellido paterno dejó de existir en 1.999.

 Hoy la gran mayoría de la población no sabe que los padres, al rellenar los papeles de su primer retoño, están determinando de mutuo acuerdo el orden de sus apellidos.

He observado que cuando alguien dice “patriarcado” en una conversación casi siempre alguien en la misma afila las orejas y se pone a la defensiva. La existencia de esta prevalencia histórica suele ser entonces discutida, llegando algunos a afirmar que no existe en la actualidad. Y ese es el motivo por el que nació esta sección: evidenciar en nuestra realidad social actual la existencia de ese privilegio masculino. Y para ello encontramos un ejemplo fabuloso en la transmisión de los apellidos por los progenitores, pues si como ya expusimos la prevalencia general del apellido paterno terminó en 1.999, todavía hoy casi 18 años después la gran mayoría de la población no sabe que los padres, al rellenar los papeles de su primer retoño, están determinando de mutuo acuerdo el orden de sus apellidos. Es decir, que cuando comunican en primer lugar el apellido del padre respecto del de la madre no lo hacen es porque así lo dicte la ley, sino porque así lo deciden ellos. Y creo que podemos atrevernos a afirmar que lo harán así no por una decisión meditada, consensuada y consciente, sino porque así lo manda la sacra tradición transmitida de generación en generación. La misma que nos hace hablar de niños y niñas en segundo lugar, o que pone a las madres después de los padres en los formularios administrativos. Ellas históricamente siempre van detrás, y ahora también.

¿Mienten entonces las noticias que hablan del fin de la prevalencia del padre?

En puridad no mienten: como dijimos en nuestro primer artículo, hay todavía una salvedad vergonzosa en la ley que otorga prevalencia al apellido paterno en caso de desacuerdo entre los progenitores, y es esa prevalencia que encontramos en la actual redacción de artículo 194 del Reglamento del Registro Civil:

Si la filiación está determinada por ambas líneas y a salvo la opción prevista en el artículo 109 del Código Civil, primer apellido de un español es el primero del padre y segundo apellido el primero de los personales de la madre, aunque sea extranjera.

Es la que corregirá la entrada en vigor de la Ley 20/2011, de 21 de julio, del Registro Civil, que en su artículo 49.2 indica que:

2. La filiación determina los apellidos.

Si la filiación está determinada por ambas líneas, los progenitores acordarán el orden de transmisión de su respectivo primer apellido, antes de la inscripción registral.

En caso de desacuerdo o cuando no se hayan hecho constar los apellidos en la solicitud de inscripción, el Encargado del Registro Civil requerirá a los progenitores, o a quienes ostenten la representación legal del menor, para que en el plazo máximo de tres días comuniquen el orden de apellidos. Transcurrido dicho plazo sin comunicación expresa, el Encargado acordará el orden de los apellidos atendiendo al interés superior del menor. (…)

Sin embargo, la realidad de los titulares de los medios de comunicación son confusos, y generan la creencia de que es a partir del 30 de junio cuando los padres podrán acordar el orden que prefieran. Podemos ver ejemplos de ello aquí, aquí o aquí.

Pero es que además parece que no se han enterado de la última: el Grupo Parlamentario del Partido Popular en el Senado ha presentado una enmienda al proyecto de Ley de Modificación de la Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria proponiendo la prórroga de la entrada en vigor de la Ley 20/2011 por dos años más, por lo que no sería hasta el 30 de junio de 2019 cuando definitivamente se eliminaría el privilegio del varón.

Por tanto, concluimos repitiendo la idea por la que escribimos el anterior artículo y puntualizamos en el presente: es necesario hacer un esfuerzo pedagógico para que la reflexión acerca del orden de los apellidos se haga realidad en las parejas, porque de lo contrario no cambiaremos la realidad social por muchas leyes que modernicemos.

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